Una revisión
crítica sobre los beneficios educativos de la instrucción ajedrecística
Guillermo Campitelli &
Fernand Gobet
University of Brunel, West London, Inglaterra
Indice
- Introducción
- El
experimento ideal
- Descripción
de los estudios principales
- Ajedrez y desarrollo cognitivo; Christiaen (1976), Christiaen & Verhofstadt-Denève (1981)
- Ajedrez y aptitudes: Frank and D´Hondt (1979). Frank (1981)
- Ajedrez y puntuaciones de tests estándar; Liptrap (1998)
- Los estudios de Ferguson
- Enseñando las cuatro "R" (Razonamiento) a través del ajedrez; (Ferguson, sin fecha, b)
- Desarrollando razonamiento y memoria a través del ajedrez (Ferguson, sin fecha, a)
- El efecto del ajedrez en puntuaciones de lectura (Margulies, sin fecha)
- El efecto de aprender a jugar al ajedrez en el desarrollo cognitivo, perceptual y emocional en niños (Fried &
Ginsburg, sin fecha)
- Consideraciones metodológicas
- Discusión
- Recomendaciones para investigaciones futuras
- Conclusión
- Lista de referencias
- Acerca de los autores
"Jugar
al ajedrez aumenta la inteligencia de los niños." "El ajedrez
incrementa las habilidades matemáticas." "El ajedrez aumenta el
rendimiento académico." Numerosas afirmaciones similares han sido
realizadas sobre la eficacia de usar ajedrez para mejorar la educación (véanse,
por ejemplo, varios artículos en la página web de la USCF (Federación de
Ajedrez de los Estados Unidos, por sus siglas en inglés)[i][i]. En realidad, escuelas en numerosos países
(por ejemplo, Estados Unidos, Francia, Argentina) ofrecen ajedrez como una
materia optativa, y algunos incluso proponen clases obligatorias de ajedrez.
Existe un fuerte interés mundial en las ventajas potenciales que puede brindar
ajedrez a la educación.
En
todas las actividades anteriores existe implícitamente la creencia que las
habilidades adquiridas jugando al ajedrez pueden transferirse a otros campos.
¿Está esta creencia basada en evidencias contundentes? ¿el valor educativo del
ajedrez es un hecho empírico bien establecido o los jugadores y profesores
piensan que el ajedrez ofrece ventajas educativas sólo por su amor ciego hacia
el juego? En este artículo, intentaremos abordar, lo más objetivamente posible,
la temática sobre si el ajedrez es ventajoso para la educación en general. Con
ese propósito hemos sometido las investigaciones sobre los beneficios
educativos del ajedrez al mismo rigor científico usualmente utilizado en
investigaciones científicas académicas. Hemos utilizado los artículos que nos
envió la federación de ajedrez de los Estados Unidos (USCF) que tuvieran datos
suficientes como para poder ser analizados.
Primero,
explicaremos cuál es el experimento ideal que debería realizarse para
establecer la presencia de transferencia de un dominio a otro. Luego,
discutiremos los resultados de los estudios que nos envió la USCF, los cuales
han intentado estudiar la temática de la transferencia de habilidades
ajedrecísticas a habilidades generales. Veremos más adelante que no existen
evidencias sólidas. No obstante, siguiendo la máxima metodológica "la
ausencia de evidencias no significa evidencia de ausencia" – es decir, el
hecho de que no se hayan encontrado evidencias de transferencia no quiere decir
que no las haya, sino que todavía no se han encontrado – brindaremos
recomendaciones metodológicas para llevar a cabo investigaciones futuras de
mayor calidad.
Las
ciencias educativas, así como la psicología y la medicina, han desarrollado una
variedad de técnicas para establecer si un tratamiento dado (en nuestro caso,
la instrucción ajedrecística) afecta positivamente algún comportamiento tal
como el rendimiento académico, habilidades cognitivas o actitud en la escuela
(por ejemplo, Travers, 1978; Keppel, 1982). Como mínimo, el grupo que recibe el
tratamiento debe compararse a un grupo control, y las posibles diferencias
deberían evaluarse por un post-test que mida la o las variables de interés. Sin
embargo, en investigación científica se ha comprobado que por el simple hecho
de pertenecer a un grupo experimental el comportamiento de las personas se ve
afectado (el efecto "placebo"). Un diseño experimental más robusto
consistiría en utilizar dos grupos de control; el primero (el grupo placebo)
recibiría un tratamiento alternativo y el segundo no recibiría tratamiento
alguno. Si el grupo que recibe el tratamiento de interés, pero no el grupo
placebo, muestra un incremento, puede concluirse que el efecto se debe a
algunas características del grupo de tratamiento y no a factores inespecíficos
como la participación en un experimento.
No
obstante, los diseños experimentales discutidos hasta ahora no son suficientes
para establecer que el tratamiento sea la causa del comportamiento. El
investigador debería demostrar que no hubieron diferencias de comportamiento
antes de comenzar el experimento. Esto puede realizarse asignando
aleatoriamente los participantes al grupo de tratamiento y a los grupos
control. Una alternativa, que podría combinarse convenientemente con la
aleatorización, es realizarle un pre-test a todos los participantes al comienzo
del experimento. Este pre-test, que podría incluir diversas tareas, debería
medir las mismas variables que se medirán en el post-test.
Se
deberían tomar algunas precauciones adicionales. Los participantes no deberían
conocer el propósito del experimento, o aún mejor, no deberían saber que están
siendo parte de un experimento, ya que este conocimiento podría afectar su
comportamiento, independientemente del tratamiento recibido. Lo mismo se aplica
al experimentador. Otra precaución sería que el tratamiento, el pre-test y el
post-test sean realizados por diferentes experimentadores, para evitar que el
conocimiento de resultados previos contamine la adquisición de datos.
Para
sintetizar, el "experimento ideal" debería cumplir los siguientes
requisitos: asignación aleatoria de los participantes a los grupos; presencia
de un pre-test para asegurarse que no haya diferencias iniciales entre los
grupos; presencia de un post-test para medir diferencias potenciales debidas al
tratamiento; presencia de un grupo experimental y de dos grupos de control para
eliminar la posibilidad del efecto placebo; realización del tratamiento, el
pre-test y el post-test por distintas personas; e ignorancia de los participantes
del propósito del experimento o, si es posible, de que son parte de un
experimento.
Desafortunadamente,
este experimento ideal es difícil de conducir por una serie de razones
prácticas, administrativas y éticas. Por ejemplo, las autoridades escolares y
los padres podrían objetar la asignación aleatoria de participantes; es difícil
ocultar a los participantes que están participando de un experimento; y la
presencia de un pre-test podría alertar a los participantes que están
participando de un experimento. En realidad, un gran número de investigaciones
en educación utilizan una versión más débil del experimento ideal, en donde no
se satisfacen todos los requisitos mencionados; a esto se lo denomina
"cuasi-experimento". En este caso, no se manipula la asignación de
participantes a un grupo dado sino que se utilizan grupos que ya se hubieron
formado (por ejemplo, niños que concurren a un club de ajedrez vs. niños que no
concurren a un club de ajedrez.) El problema con las cuasi-experimentos es que
las conclusiones que se pueden esbozar están severamente limitadas,
principalmente debido a que la dirección de causalidad no está bajo el control
del investigador (por ejemplo, Travers, 1978).[ii][ii] Este tema será recurrente en varios de los
estudios que revisaremos más adelante. Por ejemplo, si un experimento
encontrara que el grupo ajedrecístico es más inteligente que el grupo control
¿esto sería causado por la instrucción ajedrecística? o ¿la causa sería que los
niños inteligentes tienden a jugar al ajedrez? o ¿podría explicarse por una
tercera variable? Por ejemplo, sería razonable asumir que los niños que manejan
bien la presión del tiempo juegan mejor al ajedrez, ya que el tiempo de
reflexión está limitado por un reloj de ajedrez, y obtienen puntuaciones
elevadas en tests de inteligencia, ya que algunos de los subtests de los tests
de inteligencia se llevan a cabo bajo restricciones de tiempo.
Descripción de los estudios principales
Ahora
estamos en condiciones de evaluar los experimentos realizados con el objetivo
de demostrar que el ajedrez produce beneficios educativos. Un resumen se
presenta en la Tabla 1 en la que se compara los estudios seleccionados con el
"experimento ideal". En la tabla 2 se muestra una lista de medidas
psicológicas y educacionales utilizadas. El primer descubrimiento fue
desalentador: pudimos utilizar muy pocos estudios. En particular, no pudimos
encontrar reportes científicos sobre experimentos ajedrecísticos muy publicitados
como el que se condujo entre 1976 y 1979 en Suiza y el que se realizó entre
1980 y 1984 en Venezuela (para reportes informales, ver Dextreit & Engel,
1981 (“Jeu d’échecs et sciences humaines”, Ed.Payot, Paris, Francia - N. de J.
L.) y Ferguson, sin fecha a,
respectivamente).
|
|
Asigna-ción aleatoria |
Pre-test |
Post - test |
Grupo
control I (placebo) |
Grupo control II (sin tratamiento) |
Diferente profesor de testeador |
Participantes desconocían el experimento |
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Experi-mento
ideal |
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Christiaen (1976) |
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Frank (1979) |
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√ |
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? |
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Liptrap (1998) |
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√ |
√ |
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√ |
√ |
√ |
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Ferguson 1 |
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√ |
√ |
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√ |
? |
? |
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Ferguson 2 |
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√ |
√ |
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√ |
? |
? |
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Margulies |
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√ |
√ |
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√ |
√ |
√ |
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Fried & Ginsburg |
√ |
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√ |
√ |
√ |
√ |
? |
Tabla 1. Comparación del diseño experimental
de cada estudio con el experimento ideal.
Estudio |
Mediciones |
|
Christiaen (1976) |
Test de la balanza (Piaget) Test del líquido (Piaget) PMS (Test de aptitud para orientación) Resultados escolares |
|
Frank (1979) |
PMA (Test de habilidades mentales primarias) DAT (Tests de aptitudes diferenciales) GATB (Batería de tests de aptitudes generales) Test D2 de Brieckenkamp (test de atención) Test de Rorschach (test proyectivo) |
|
Liptrap (1998) |
TAAS (Evaluación de habilidades académicas de Texas) |
|
Ferguson 1 |
CTA (Evaluación de Pensamiento Crítico de
Watson-Glasser) Tests de pensamiento creativo de Torrance |
|
Ferguson 2 |
TCS (Test de habilidades cognitivas; Subtests de
memoria y razonamiento verbal) |
|
Margulies |
DRP (Test de grado de potencia de lectura) |
|
Fried & Ginsburg |
WISC-R (Escala de inteligencia de Wechsler – Revisada) Subtest de diseño de bloques Subtest de completamiento de figuras Encuesta de actitudes escolares |
Table 2. Mediciones psicológicas y
educacionales utilizadas en los siete estudios revisados.
Ajedrez y desarrollo cognitivo; Christiaen (1976), Christiaen &
Verhofstadt-Denève (1981)
El
objetivo de este estudio fue investigar los efectos de la instrucción
ajedrecística en el desarrollo cognitivo de los niños y, más específicamente,
en la aparición de los estadíos descritos por la teoría piagetiana (ver
Flavell, 1963, para una introducción). En particular, el interés residió en la
transición entre los estadíos de "operaciones concretas" y el
siguiente estadío denominado de "operaciones formales". Según la
teoría de Piaget esta transición ocurre alrededor de los 14 o 15 años de edad.
Christiaen
utilizó un diseño experimental de un solo grupo control post-test. Veinticinco
alumnos de quinto grado (edad promedio al comienzo del experimento: 10 años y 7
meses) de dos clases de una escuela belga de varones fueron asignados al grupo
de tratamiento de ajedrez y 20 alumnos fueron asignados al grupo control. El
grupo de ajedrez recibió 1 hora semanal de instrucción ajedrecística los
viernes después de la escuela, mientras que el grupo control no realizó ninguna
actividad y simplemente regresaba a casa; esto duró 42 semanas durante el ciclo
lectivo, extendido a lo largo de un año y medio. El curso de ajedrez fue
obligatorio. La instrucción ajedrecística consistió de teoría, partidas y
torneos. No se realizó ningún pre-test – para prevenir que los niños
sospecharan que eran parte de un experimento. Los post-tests principales fueron
dos tareas piagetianas estándar (el test de la balanza y el test del líquido).
El estudió también aprovechó que en sexto grado los alumnos tenían que hacer un
test anual de orientación (PMS), el cual fue utilizado como variable
dependiente. Las notas en la escuela al final de año también se tomaron en
consideración como variables dependientes. Finalmente, se evaluó el nivel
ajedrecístico en el grupo de tratamiento ajedrecístico con un torneo a 7 rondas
utilizando el sistema suizo.
No
se encontraron efectos significativos en ninguna de las dos tareas piagetianas,
ni en ninguno de los 5 subtests del PMS ni en su puntaje promedio. A pesar de
esto, en todos los casos el grupo de tratamiento ajedrecístico rindió mejor que
el grupo control (uno de los subtests y el puntaje promedio estuvieron cercanos
a ser significativos con un p < .10). Efectos estadísticos significativos
fueron encontrados en las notas escolares, tanto después de 5 meses de
instrucción ajedrecística como al final de sexto grado.
Este
estudio tiene varias buenas características: asignación aleatoria de los
estudiantes a los grupos de tratamiento y control; el hecho de que los tests se
administraron por personas diferentes a quien impartió la instrucción
ajedrecística; y se utilizaron muchas mediciones. Sin embargo, algunas
debilidades del estudio deben ser mencionadas. La falta de un segundo grupo
control hace posible que cualquiera de las diferencias observadas sean debido
al efecto placebo. Dado que no se realizó un pre-test es posible que hayan
habido diferencias entre los dos grupos antes de comenzar el experimento. En
sus conclusiones precavidas, Christiaen (1976, p.61) menciona otra posible
fuente de contaminación: "Sin embargo, tenemos que tener en consideración
una posible influencia de los maestros, quienes conocían del experimento y
consciente o subconscientemente pudieron haber actuado favorable o
desfavorablemente en su relación con los alumnos."
Ajedrez y aptitudes: Frank and D´Hondt (1979). Frank (1981)
En un estudio conducido en Zaire (Frank & D´Hont,
1979; Frank, 1981), noventa y dos adolescentes (16 a 18 años) fueron asignados
aleatoriamente a un grupo que recibió instrucción ajedrecística obligatoria o a
un grupo control. El grupo ajedrecístico se reunía por una hora dos veces a la
semana a lo largo de un año. La instrucción incluyó clases, tests, partidas
simultáneas y práctica. El grupo control no realizó ninguna actividad especial.
Se administraron también dos tests psicométricos (test de habilidades mentales
primarias y la batería de tests de aptitudes generales) con 12 subtests, antes
y después de la intervención. Otros tres tests fueron administrados solamente
antes de la intervención: el test de aptitudes diferenciales, el test D2 (un
test de atención), totalizando 6 subtests, y el test de Roscharch (un test
proyectivo que utiliza manchas de tinta). La habilidad ajedrecística de los
participantes del grupo control fue evaluada al final de año utilizando tests
ajedrecísticos.
El
estudio se propuso testear dos hipótesis. Primero, la eficacia en aprender
ajedrez es una función de diversas habilidades cognitivas, incluyendo habilidad
espacial, habilidad perceptiva, razonamiento, creatividad e inteligencia
general. Segundo, aprender ajedrez influye en el desarrollo de esas
habilidades.
En
línea con la primera hipótesis, algunos de los subtests correlacionaron con la
habilidad ajedrecística después de un año de instrucción ("aptitud
espacial" y "habilidad numérica" del test de habilidades
mentales primarias, "sentido administrativo" y "aptitud
numérica" de la batería de tests de aptitud general y "trabajo de
oficina" del test de aptitudes diferenciales). No existió correlación
fiable de la habilidad ajedrecística con las variables extraídas del test de
Roscharch.
Con
respecto a la segunda hipótesis, la comparación de los puntajes en el post-test
mostró que el grupo de ajedrecistas rindió mejor que el grupo control en
"aptitud numérica" y "habilidad verbal". Por lo tanto,
parecería que las habilidades adquiridas durante la instrucción ajedrecística
se habría generalizado hacia otros dominios. Sin embargo, la interpretación de
los resultados para "aptitud numérica" es complicada por dos
factores. Primero, como se ha visto, esta misma medida predice la habilidad
ajedrecística. Para abordar esta posible contaminación, nosotros hemos
conducido análisis estadísticos adicionales en el post-test, usando la misma
variable que en el pre-test para controlar estadísticamente la variabilidad
presente antes del experimento (una técnica denominada "análisis de
covarianza"; ver, Keppel, 1982). Aun después de este ajuste, el grupo
ajedrecístico rindió mejor que el grupo control. Por lo tanto, en este sentido
este resultado es robusto. El segundo factor es más preocupante. Hasta ahora se
han considerado las diferencias entre los dos grupos en el post-test, pero la
pregunta más importante es si la instrucción ajedrecística mejora el
rendimiento. En realidad, el progreso del grupo ajedrecístico fue muy bajo, y
la mayor parte de la diferencia entre los dos grupos se explica por la baja del
grupo control de 12 en el pre-test a 8.9 en el post-test. Otros análisis
estadísticos mostraron que el grupo ajedrecístico no ha mejorado significativamente
en esta medición. Consiguientemente, concluimos que solo la "habilidad
verbal" fue mejorada por la instrucción ajedrecística.
En
suma, este estudio tiene muchas ventajas, incluyendo: asignación aleatoria de
los alumnos a los grupos experimental y control; uso de pre-test y post-test
con un número de mediciones estandarizadas; y la presencia de diferentes
personas en la instrucción y el testeo. No obstante también se deben mencionar
algunas falencias: hubo solo un grupo control y no se realizó corrección
estadística para la cantidad de tests estadísticos llevados a cabo.
Adicionalmente, puede argumentarse que la mayoría de los tests utilizados
fueron inválidos, ya que no fueron designados para una cultura africana (ver,
Cronbach, 1960); no obstante, no es claro cómo este último punto pudo haber
afectado las hipótesis testeadas por Frank y D´Hont. Finalmente, Frank y D´Hont
mencionan dos falencias adicionales que limitarían la generalizabilidad de su
estudio: primero, la falta de motivación e interés de la mayoría de los
estudiantes, y, segundo, los bajos resultados obtenidos en los tests. En
particular, la falta de motivación sugiere que deben tomarse recaudos antes de
organizarse clases de ajedrez obligatorias.
Ajedrez y puntuaciones de tests estándar; Liptrap (1998)
El
objetivo de este estudio fue investigar hasta qué punto la participación de
estudiantes de escuela elemental en un club de ajedrez afecta sus puntuaciones estandarizadas.
El estudio, que fue llevado a cabo en cuatro escuelas primarias en una gran
distrito escolar suburbano (en un radio que comprende barrios de clase media y
clase trabajadora) cercano a Houston, Texas, incluyó 571 estudiantes, y comparó
sus puntuaciones de tercer y quinto grado en la evaluación de habilidades
académicas de Texas (TAAS). Una ventaja de este método de evaluación es que una
medición relacionada, el índice de aprendizaje de Texas (TLI), posibilita la
comparación de estudiantes de diversos años y grados. La comparación se realizó
entre estudiantes que participaron en un club escolar de ajedrez en cuarto y/o
quinto grado y los estudiantes que no participaron. La muestra
"ajedrecística" incluyó 67 estudiantes (74,6% varones), y la muestra
"no ajedrecística" incluyó 504 estudiantes (50,8% varones). Las
muestras fueron adicionalmente divididas en "estudiantes de educación
especial", "estudiantes regulares", "estudiantes
académicamente capaces" y "estudiantes talentosos". Tanto para
el grupo ajedrecístico como para el grupo control, la mayoría de la muestra
estaba conformada por estudiantes regulares (34,3% y 53,4%, respectivamente).
En
tercer grado (es decir, antes de la instrucción ajedrecística), el grupo
ajedrecístico fue un tanto superior (3,4 puntos TLI) que el grupo control en
lectura, pero esta diferencia no fue significativa, y fue marginalmente
superior en matemática (p = .051). En
quinto grado, el grupo ajedrecístico claramente superó al grupo control en
lectura ( p < .001) y matemática (p < .005). Las diferencias fueron
particularmente claras en el grupo de alumnos regulares: los que participaron
del club de ajedrez puntuaron 4,3 puntos TLI más alto en lectura que los que no
participaron y 6,4 puntos más en matemática (p < .00001). Los dos grupos mejoraron en los dos años en las dos
puntuaciones, pero el incremento fue mayor en el grupo ajedrecístico (casi el
doble de la mejora que tuvo el grupo no ajedrecístico tanto en lectura como en
matemática), aunque no se reportó la confiabilidad estadística de esta
diferencia.
Las
fortalezas de este estudio incluyen: una muestra grande, pre-test y post-test,
y el hecho que el profesor de ajedrez no fue quien realizó los tests.
Desafortunadamente también existen varias deficiencias. En particular, la no
asignación en forma aleatoria a los participantes a los dos grupos deja abierta
la posibilidad de que los dos grupos fueron auto-seleccionados; esta sospecha
se fortalece por el hecho de que los dos grupos diferían en las puntuaciones
antes de comenzar el estudio (aunque no en forma significativa desde el punto
de vista estadístico), siendo el grupo ajedrecístico mejor tanto en matemática
como en lectura. Otra falencia es que los tests estadísticos se reportaron
selectivamente: los test t que comparan a los grupos son reportados para los
estudiantes regulares en 3er y 5to grado, y para los estudiantes especiales en
5to grado, pero no para el resto de los grupos o para la muestra completa. Esto
lleva a la desafortunada impresión de que las aseveraciones fueron
sobreestimadas. Finalmente hubieron diferencias obvias entre las dos muestras,
lo que sugiere que hubieron mecanismos auto-selectivos: el grupo ajedrecístico
fue predominantemente masculino y 52,3% de los participantes del club de ajedrez
pertenecía al grupo de estudiantes académicamente capaces o talentosos,
mientras que solo el 33,5% de los alumnos del otro grupo pertenecían a una de
esas categorías. Liptrap anticipó esta crítica notando que "el grupo
ajedrecístico es 3:1 masculino y tiene un porcentaje más alto de estudiantes
académicamente capaces o talentosos. La objeción de que esto constituye un
grupo de elite auto-seleccionado se contesta reportando las cuatro categorías
separadamente." No obstante, los datos presentados en este artículo no son
suficientes para eliminar la posibilidad de que haya habido auto-selección.
Los
estudios de Ferguson son frecuentemente citados. Aquí discutimos dos de ellos
(un tercer estudio, el "estudio piloto del área de tres estados",
citado en Ferguson (sin fecha, a), no proveyó suficientes detalles que nos
permitieran evaluarlo).
Enseñando las cuatro
"R" (Razonamiento) a través del ajedrez; (Ferguson,
sin fecha, b)[iii][iii]
Este
proyecto, que ha sido llevado a cabo entre 1979 y 1983, se propuso proveer
experiencias estimulantes que favorecieran el desarrollo del pensamiento
crítico y creativo. Los participantes fueron estudiantes talentosos (con un
cociente intelectual (CI) igual o mayor que 130) en los grados 7 a 9, en el
área del distrito escolar de Bradford. Ellos eligieron entre una variedad de
actividades especiales como ajedrez, calabozos y ladrones, olimpíada de la
mente, resolución de problemas con computadora, escritura creativa, y estudio
independiente. Cada grupo se reunió una vez por semana durante 32 semanas.
Los
participantes fueron testeados con formas alternativas del test de evaluación
de pensamiento crítico de Watson-Glaser (CTA) y del test de pensamiento
creativo de Torrance, tanto al principio como al final del año. Los resultados
del CTA mostraron que el grupo ajedrecístico rindió mejor que los grupos no
ajedrecísticos (p < .001), el
grupo de computación (p < .003), y
los que no participaron (p <
.025). Con el test de pensamiento creativo de Torrance, el grupo ajedrecístico
mostró un incremento estadísticamente significativo en "fluidez",
"flexibilidad" y "originalidad" cuando fueron comparados
con las normas de la población y los grupos no ajedrecísticos. También hubo una
diferencia significativa en "fluidez" y "originalidad"
(pero no en "flexibilidad") para el grupo ajedrecístico comparado con
el grupo de computación.
Ferguson
utilizó un diseño pre-test/post-test y usó más de un grupo control, cada uno
llevando a cabo actividades diferentes al ajedrez. Sin embargo, este estudio
tiene una debilidad muy importante que anula cualquier interpretación de los
resultados en términos de la contribución del entrenamiento ajedrecístico al
pensamiento crítico y creativo: los estudiantes cambiaban de actividades ya sea
por trimestre o por semestre, y quienes participaron en la instrucción
ajedrecística también participaron en otras actividades. Consiguientemente, no
podemos saber si la mejora encontrada se debe al tratamiento ajedrecístico o a
otros tratamientos. Otra limitación de este estudio es que investigó una
población talentosa, con lo que no se pueden generalizar estos datos hacia la
población entera de alumnos escolares. Finalmente, la muestra fue muy pequeña
(15 estudiantes en el club escolar de ajedrez).
Desarrollando razonamiento
y memoria a través del ajedrez (Ferguson, sin fecha, a)
Este
estudió se interesó por las habilidades en memoria y razonamiento verbal.
Catorce alumnos de sexto grado (9 varones y 5 niñas; CI medio = 104,6) de una
escuela rural en Pennsylvania, recibieron lecciones de ajedrez dos o tres veces
por semana y jugaron ajedrez diariamente desde septiembre de 1987 hasta Mayo de
1988. El diseño consistió de un pre-test y un post-test, usando los subtests de
"memoria" y "razonamiento verbal" de la batería de tests de
logros de California. Las diferencias entre el post-test y el pre-test fueron
comparadas con las normas nacionales. El grupo ajedrecístico mejoró más que la
población general en el sub-test de memoria (p < .001). En razonamiento verbal, el grupo ajedrecístico rindió
mejor que la población normal sólo marginalmente (p < .10). Ferguson reporta, asimismo, tests sobre mejoras dentro
del grupo de tratamiento, aunque no es claro cómo se han computado esos
resultados.
Las fortalezas del estudio incluyen: diseño pre-test/post-test y el uso de medidas bien estandarizadas. Sin embargo, el estudio adolece de varias deficiencias. No hubo asignación aleatoria de los participantes a los grupo