Una partida especial:
Juegan el profesor y uno de sus discípulos
Un momento ingrato y al mismo tiempo de satisfacción y emoción llega a las mentes de los ajedrecistas que van a enfrentarse cuando han sido, uno discípulo y el otro, su maestro o su entrenador (al hacer esta aseveración estoy pensando en personas intelectualmente honestas, que no están afectadas por la envidia que suele afectar las pasiones humanas). Un discípulo sincero, si pierde, más allá de la contingencia del resultado, debiera tener el consuelo de que ha perdido nada menos que con su maestro, y al entrenador si le toca perder, debiera sentir que su obra didáctica, ha sido altamente satisfactoria. En ambos casos darán todo de sí (como por otra parte es natural en cualquier juego o arte), sobretodo para no defraudar uno al otro, y hasta es posible que los nervios hagan alguna travesura extra.
| 1.- e4, g6; 2.- d4, Ag7; 3.- Cf3, d6; 4.-
c3, Cd7; 5.- Ac4, e6; El hipopótamo en acción. Como dijera, era muy previsible conociéndolo a Jorge,
y las características del juego de Guillermo, sumamente agresivo, y poco afecto entonces,
a estudiar aperturas. 6.- O-O, b6; 7.- Te1, Ab7; ![]() 8.- Ad3, Esta jugada demuestra que Guillermo no está a gusto con la posición, en todo caso, a esta casilla debió dirigir su alfil rey en la jugada 5. Ahora debió continuar con el desarrollo de sus piezas con Cbd2, o bien Ca3 para mantener la coherencia de su desarrollo. Después de 8.- Ad3, la posición está igualada. 8.-... Ce7; 9.- Cbd2, O-O; 10.- De2, a5; 11.- Cf1, a4; 12.- Tb1 El principio de un plan equivocado, que no hace sino justificar la incursión a5-a4 de las negras, que por supuesto conllevaba la intención de instalar en el futuro un caballo en c5, pero la idea de jugar b4 por parte de las blancas, en esta situación, no es acertada. 12.-... e5; 13.- b4, (era mejor continuar con Cg3) 13.-... axb3; 14.- axb3, exd4; 15.- cxd4, Cc6; 16.- Ab2, Cb4; 17.- Ac3, Cxd3; 18.- Dxd3, Cf6; 19.- C3d2, Te8; 20.- Cg3, h5; 21.- f3, Aa6; 22.- Dc2, h4; 23.- Ce2, Ch5; 24.- Cc1, d5; Conforme explicaba el sistema Jorge, me parece escucharlo, "asoma sus ojitos el hipopótamo, pero cuando aparece "; se despertó, diría para redondear la expresión. Las negras tienen ventaja. ![]() |
25.- e5, c5; 26.- Cf1, Cf4; 27.- b4, Axf1;
28.- Rxf1, c4; 29.- Ce2, Cxe2; 30.- Txe2, Dd7; 31.- h3 Ta3; 32.- Ae1, Ah6; 33.- Axh4, ![]() Txf3+! 34.- gxf3, Dxh3+; 35.- Tg2, Dxh4; ![]() 36.- Ta1?, Guillermo pretende llegar a la nulidad por medios tácticos, pero esta jugada es otro error, con Th2, aun había posibilidades de salvación. 36.-... Dh1+; 37.- Rf2, Dxa1; 38.- Txg6+, Rf8; o bien Ag7, era obvio que si se captura la torre, arribamos a una posición de jaque perpetuo por parte de las blancas. 39.- Txh6, Dxd4+; 40.- Rg2, Dxe5; 41.- Txb6, De1; 42.- Rh3, Df1+; (Dh1+ era más concluyente.) 43.- Dg2, Dxg2+; 44.- Rxg2, Tc8; 45.- Th6, Re7; 46.- Rf2, Tb8; 47.- Re3, Txb4; 48.- Rd4, Tb5; 49.- f4, Tb7; 50.- Rxd5, Tc7; 51.- Th2, c3; 52.- Tc2, Rf6; 53.- Re4, Re6; 54.- Re3, Rf5; 55.- Rf3, Tc6; 56.- Re3, Th6; 57.- Rd4, Th3; 58.- Tf2, Tg3; 59.- Rc4, f6; 60.- Rd4, Th3; 61.- Tc2. El error final, pero de todos modos, era cuestión de técnica ganar el presente final. Las blancas abandonaron sin esperar respuesta. 0-1. |
Un alumno suyo, Darío Pucheta, quien tendría alrededor de 16 años al momento de este relato, ganó en forma brillante el campeonato provincial de Chubut en la ciudad de Esquel, y entre sus derrotados figuraban importantes jugadores locales pero con gran figuración nacional, como Galindo, Walicki, y el mismo Laplaza, situación que fue aprovechada por los periodistas para preguntarle si ahora iba a rechazar a su profesor (Laplaza), a lo que Pucheta respondió que "nunca, ya que siempre aprendía algo nuevo, y no era cuestión de quien ganaba, sino de cuanto él seguía formándose".
Otras colaboraciones de Sergio Díaz: Etica y moral, la dignidad del ajedrecista