Desde que John Nash ganara el premio Nobel de Economía analizando los comportamientos en el juego y en el ajedrez especialmete dotado de interacción estratégica, la idea que la sociedad va valorando se manfiesta con la aplicación del´juego en un mundo de capacitación con el ajedrez. Ese contexto de mayor importancia para la mayoría de los países del mundo como el de los negocios ya vinculan el pensamiento estratégico con el evidente aporte ajedrecistico. Sin dudas las analogías son verificables y despiertan un nuevo papel para el ajedrez. Nash y Harsanyi se ubicaron en un término comparativo entre la forma de llegar a objetivos enpresariales en función de lograr el mejor producto, el éxito en triunfar que genera ganancias en un ambiente altamente competitivo, luchando con oposiciones que hay que superar. Esta relación, tienen hoy varios pioneros. Silvio Plá en México, quien comenzará en unos días más su propuesta de altos estudios en consultoría y ajedrez; Ramón Huertas con jóvenes universitarios en Mérida, Yucatán; Roberto Mayor Gutiérrez, en Cuba y los intereses de empresarios argentinos famosos como Daniel Scioli, actual vicepresidente del país y empresario y Mauricio Macri, empresario de automotores y ex canddato a Intendente de la Ciudad de Buenos Aires. Gerardo Barbero, el número uno argentino que residía en Hungría me propuso la Universidad del ajedrez vinculado a estas novedosas ideas hace unos años, antes de fallecer, y habría sugerido ideas parecidas con Bobby Fischer quien también residía en la capital húngara.