CUANDO HABLAMOS DE AJEDREZ ESCOLAR QUEREMOS DECIR…

(Por Jorge Laplaza.Mar. 2006)

--  Í   N   D   I   C   E  -

           INTRODUCCIÓN.

1. EL AJEDREZ Y EL DESARROLLO DE LAS HABILIDADES INTELECTUALES.

  -             2. ENTRENAR EL PENSAMIENTO:

     2.1. Las Capacidades Cognitivas (Habilidades Intelectuales).

               a.- La Observación.

               b.- La Atención y Concentración.

               c.- La Memoria.

               d.- El Análisis.

               e.- Cálculo y Evaluación.

               f.- Los tiempos en la Toma de Decisiones.

               g.- La opción, la comparación y la elección.

               h.- El Problem-Solving (Resolución de Problemas).

                    h.1.- ¿Qué es un problema?

                    h.2.- Los Problemas se resuelven pensando.

 

- 3. LAS DISTINTAS FORMAS DE PENSAMIENTO:

  3.1.- Pensamiento Lateral.

  3.1.1.- Las Habilidades del Pensamiento Lateral.

  3.2.- Pensamiento por Iluminación.

  3.3.- Pensamiento Algorítmico.

  3.4.- Pensamiento Heurístico.

  3.5.- Pensamiento Naif.

  3.5.1.- La Simplicidad ( Simplificación).

  3.6.- El Pensamiento Prospectivo.

  3.6.1.- La prospectiva, la planificación, la prognosis y los sistemas futuribles.

  3.6.2.- La Sinéctica.

  3.6.3.- Análisis de futuros posibles, probables y deseables. Comparación con el pensamiento y acción en el ajedrez.

  3.7.- El Pensamiento Estratégico.

  3.8.- El Pensamiento Ajedrecístico.

 

- 4. SABIDURÍA E INTELIGENCIA:

  4.1.- La Inteligencia: ¿Herencia o Ambiente?

  4.2.- Inteligencias Múltiples.

  4.3.- Creatividad.

  4.4.- La Inteligencia Emocional.

 

- 5. LA METACOGNICIÓN.

 

- 6. MÉTODO Y TÉCNICA EN LA ENSEÑANZA DEL AJEDREZ.

 

- 7. ALGUNAS CUESTIONES DIDÁCTICAS EN LA ENSEÑANZA DEL AJEDREZ.

 

- 8. LA TRANSFERENCIA:

 

- 9. LOS JUEGOS Y EL DESARROLLO DE LAS HABILIDADES INTELECTUALES.

 

- 10. ALGUNOS LINKS RECOMENDADOS PARA JUEGOS Y ACERTIJOS (PUZZLES).  

INTRODUCCIÓN     ñ

 “La misión del ajedrez en las escuelas no es la erudición de sacar maestros de ajedrez. La educación mediante el ajedrez debe ser la educación de pensar por sí mismo.”

                              Dr. Emmanuel Lasker (Ex campeón mundial de ajedrez.

                                                                 1868 – 1941)

Hablar de ajedrez en las escuelas es compartir la esencia de una práctica como ayuda a las formas de resolver dificultades, de hallar respuestas inteligentes en los alumnos y de cumplir, en general, con los factores propios de todo proceso de aprendizaje: contar con un contexto social adecuado.

Son cada vez más, en distintos ámbitos, quienes hablan del ajedrez como un medio eficaz de contención de los alumnos, sobre todo de aquellos que – por alguna razón – están lejos de ambientes que permitan la reflexión como parte importante de la resolución de situaciones problemáticas de la niñez y de la adolescencia.

Dice una conocida “web” argentina de Ajedrez Escolar que hay que desarrollar la capacidad de reflexión y, sin embargo, no dejar que se atrofien las valiosas fuerzas instintivas. Hay que hacer emplear a fondo la inteligencia, pero sin perjudicar la fuerza de voluntad. No hay que recargar la memoria, pero sí establecer sobre ésta el fundamento de todo el tesoro espiritual. Hay que hacer perseguir el encanto de la variedad y, sin embargo, encauzar el espíritu y la voluntad hacia la constancia. Hay que exigir solamente aquello que esté en concordancia con la edad del niño y, sin embargo, hacer que las fuerzas innatas vayan superándose a sí mismas. Ordenar un trabajo ligero pero, al mismo tiempo, proporcional y regularmente difícil.

Por lo expuesto, vale la pena reiterar que lo relacionado con el ajedrez no basta por sí solo.

Se ha dado en creer que si un grupo juega al ajedrez, por ejemplo en una escuela, durante los recreos, con el frenesí o el embelesamiento que muchas veces ocurre, automáticamente se está haciendo ajedrez escolar y esto ya resulta en alto beneficio para esos grupos de estudiantes que lo juegan. Y si aparece algún “descarriado”, mejor porque se buscaría demostrar que el mero hecho de haberlos puesto a jugar les ha cambiado para bien sus comportamientos violentos y fugaces.

Con el juego de mesa, se afirma, los intereses y ocupaciones de provecho intelectual y conductual aparecen por añadidura. Cuando alumnos naturalmente revoltosos consiguen estar tranquilos o absortos en un juego pacífico, los docentes y directivos celebran la aparición del ajedrez en las escuelas, sin demasiadas preocupaciones, o con una comprensión parcial  del rédito pedagógico o formativo que ello deja.

Que se hayan visto resultados de ese tipo en numerosas oportunidades y, en casos especiales con particular incidencia en el aprendizaje, no autoriza a sostener esto como una regla ni como algo probado sistemáticamente. Muchas veces se ha visto y experimentado la útil misión del ajedrez en la escuela pero su verdadero valor va más allá de estos ocasionales resultados.

Esa múltiple caracterización del ajedrez como juego, deporte, ciencia y arte da, sin duda, márgenes a la complejidad de los resultados que el mismo hace posible.

El uruguayo Maiztegui Casas define con maestría al ajedrez cuando expresa: “Tarea difícil, si las hay, la de definir qué es exactamente el ajedrez. Sin duda, se trata de un juego, pero los que padecemos su hechizado embrujo sabemos que es mucho más que eso. Es deporte porque implica una competición, es ciencia pues contiene elementos exactos de índole matemática, verificable e investigativa según métodos científicos y es arte porque puede golpear el espíritu con la inaudita potencia de la belleza abstracta. Es, en definitiva, un microcosmos que reproduce, según ciertas normas convencionales, el universo que habita la especie humana, con su turbulencia de ideas y pasiones.”

Sin lugar a dudas que aprovechar toda esa maravillosa y compleja riqueza en el aprendizaje  que la escuela ofrece permitiría el desarrollo sistemático de las habilidades intelectuales que se desarrollan más abajo pero, además, fortalecería la creatividad del alumno, tan olvidada como está en la escuela tradicional y también en la actual.

Es tiempo de rodear al ajedrez escolar de otra idoneidad, de complementarlo con todo un conjunto de elementos que permitan transformarlo en un instrumento del currículo para incorporarlo a la tarea de formación integral que debería asumir cada vez con más fuerza la escuela.

Es tiempo de empezar a preparar docentes de ajedrez escolar que alcancen a concebir el aprendizaje significativo y el aporte que a él puede hacer el juego- ciencia. Ellos ayudarían de manera invalorable a desarrollar habilidades intelectuales permitiendo que el pensamiento opere de manera lógica y creativa y no que se limite a acumular conocimientos que no se procesan y, por lo tanto, no se convierten en aprendizajes sustantivos.

 En síntesis, hablar de ajedrez escolar querrá decir preparase para asumir un proceso de enseñanza-aprendizaje capaz de ofrecer a los alumnos una preparación sistémica para emplear los recursos intelectuales (habilidades y destrezas además de conocimientos) que les permitan niveles de dominio cognitivo para resolver situaciones problemáticas de distinto tipo y grado. De este modo, se estará ayudando al alumno a obtener herramientas útiles para la construcción de su futuro y del futuro de la sociedad en la que le toque vivir.  

1.- El Ajedrez y el desarrollo de las habilidades intelectuales.     ñ

Los acertijos, juegos de palabras, de números, de imágenes y de otros pueden ser complementarios del ajedrez, especialmente cuando los usamos para verificar cualidades de pensamiento en los alumnos.

El ajedrez ofrece, desde su propia práctica, un desarrollo constante de tales habilidades.

El dilema que la escuela no termina de dilucidar en las últimas décadas es si debe sumar conocimientos o desarrollar habilidades para una más efectiva formación del alumno que debe vivir y crecer en una sociedad compleja del tercer milenio.

Por supuesto que quien aquí se expresa opta por desarrollar habilidades ya que la acumulación de conocimiento es lo que, por años, ha ofrecido el sistema educativo con escasos resultados. Es así como, ante la cantidad de información y la especialización, el hombre sufre el déficit de la falta de memoria que lo supera con amplitud en los sistemas de información. No procesa los datos y se muestra ineficaz en la creación de nuevas posibilidades que escapan a la realidad cotidiana. En cambio, con el desarrollo de habilidades intelectuales –y especialmente las creativas, informativas, retentivas o procedimentales como las del pensamiento lateral- el hombre del siglo XXI adquiere una mayor ductilidad, una eficacia adaptable a muchos más casos y complejidades de saber hacer en circunstancias en que la improvisación es rectora de soluciones.

 La idea de que aquéllos son juegos con distintos elementos y, por ello, menos serios que una instrucción sumativa, habrá que descartarla. Sabemos ya mucho sobre cómo se adoptan comportamientos derivados de las experimentaciones, de prueba y error que tienen los juegos por su sola condición de tales. Precisamente por ello es que empiezan a dar rédito en la formación de habilidades que marcan progreso y maduración intelectual. Está claro que los alumnos , por lo general, cuando experimentan, aprenden mejor y por ello el ajedrez como máximo representante de esta categoría de aprendizajes prácticos se lleva las palmas junto a los demás juegos que movilizan la mente.

2.- Entrenar el Pensamiento.     ñ

  Ferrán García Garrido (España), después de separar los conceptos de Inteligencia y Pensamiento, pero manteniendo una relación entre ambos, expresa que modernamente se hace necesario un entrenamiento del pensamiento para influir en la inteligencia.

El Ajedrez sería una de las más completas herramientas básicas para el eficaz entrenamiento solicitado por la necesidad de inteligencia que no puede cumplir el sistema educativo ante la complejidad.

Se presentan a continuación las capacidades cognitivas que con más frecuencia desarrolla la práctica del Ajedrez.

 2.1.- Las Capacidades Cognitivas.

 Las capacidades cognitivas son habilidades del pensamiento que permiten el desarrollo gradual de la inteligencia. Las mismas se despliegan a través del entrenamiento sistemático y son condiciones esenciales para aprender a pensar.

 Nickerson, Perkins y Smith –en “Enseñar a Pensar”- sostienen :”Con seguridad la capacidad de pensar eficazmente ha tenido siempre muchísima importancia. Las personas que la han tenido fueron, sin duda, más capaces de adaptarse y de prosperar que las que carecieron de ella. Pero hay motivos para alegar que las habilidades del pensamiento son hoy más decisivas que en ninguna época anterior. El mundo se ha hecho más complejo, y con él los desafíos que presenta. Hacer frente a esos retos requerirá no sólo unos conocimientos considerables, sino la habilidad de aplicarlos con eficacia. Los cambios son hoy más rápidos y la necesidad de acomodarse a ellos más apremiante que en el pasado. (…) La supervivencia en medio de esos cambios acelerados va a exigir mucha capacidad de adaptación, de aprender las técnicas nuevas en seguida, y de aplicar los conocimientos antiguos de maneras nuevas.(…) En síntesis, creemos que es primordial la necesidad de que se ponga un mayor énfasis educativo en las habilidades del pensamiento…”

Angus Gellatry ( en “ La Inteligencia Hábil. El desarrollo de capacidades cognitivas”) se refiere a la cognición diciendo: “Muchas cogniciones pueden considerarse acciones internas. Son acciones que se han vuelto tan practicadas que podemos “llevarlas a cabo en nuestras cabezas” (por ejemplo, contar con los dedos deja paso luego a la aritmética mental)…”

 Algunas de esas capacidades, que el Ajedrez entrena de manera continuada, son las que se pasan a explicar desde la experiencia que ha brindado la  enseñanza  durante más de cuatro décadas, el intercambio de experiencias, la investigación y el estudio sistemático.

   

a.- La Observación.-

     La capacidad de observación es una de las primeras evidencias del desarrollo intelectual con el despertar de la “curiosidad” general.

La comprensión de las estructuras visuales y la relación de los datos perceptibles entre objetos componentes de las visiones son algunos de los principales entrenamientos. Sabemos que el ajedrez se apoya en estructuras de pensamiento visual y construye reglas y patrones característicos que ayudan a la formación de un pensamiento viso-espacial.

    Saber “ver” las amenazas es la principal arma del ajedrecista, más en su primera formación: debe descubrir trayectorias compuestas de piezas, trayectorias y amenazas y  ha de testear permanentemente la actitud despierta de quien busca respuestas visuales con ahínco.

    Muchas veces estimulamos esta principal cualidad con el ejercicio germinal de contar casillas sin tocarlas y desde lejos, de modo que sólo trabajen los ojos. Además, es recomendable para  las madres que, durante las comidas, jueguen con sus hijos al famoso “Veo, veo” o a otros juegos similares que permitan favorecer las cualidades de la visión indagatoria, la curiosidad y las interacciones visuales.

   Varias veces se ha recurrido a láminas complejas para contar en ellas muchos elementos pequeños sin tocarlos. Otras, se ha propuesto descubrir personajes en medio de una multitud distractora como los de la serie “¿Dónde está Wally?” o los “juegos de los siete errores” que publican frecuentemente los diarios y las revistas de juegos.

    Los cuadros de la pintora y dibujante naif Aniko Szabó, de Buenos Aires, tienen esos componentes para su uso pedagógico en el sentido que se ha mencionado:


Escena campestre (Aniko Szabó)

Torre de los Ingleses (Buenos Aires) (Aniko Szabó)

Las imágenes estilo naif de Szabó permiten la observación detallada y la

enumeración cuantificable de sus elementos figurativos componentes.

La profundidad de la visión estructurada según patrones adelanta la comprensión y aplicación de los mismos en estructuras ajedrecísticas; también el armado de complejos inteligibles.

La visión de patrones necesita desgajar, visualizar selectivamente varios componentes de jugadas, piezas, trayectorias y amenazas, aislarlos de patrones y aplicarlos a características propias.

En las clases, para verificar estos entrenamientos perceptivos, se suelen poner fotos o dibujos complejos que permitan un descubrimiento espacial que se va elaborando con las respuestas de los alumnos hasta su detección o revelación final. Con los dibujos, los participantes de estas sesiones movilizan y agudizan sus observaciones que les permiten entender contextos complejos y aprender del estudio de las características simples o intrincadas de los objetos. En juegos con otras láminas se pueden contar las hojitas de los árboles en un barrio porteño o los adoquines de una esquina como ejercicio de visualización de cantidades. Esto divierte a los alumnos y estimula el proceso visual por el hecho de la dificultad en hacerlo a distancia, sin tocar  los objetos.

De este modo, a través de juegos cada vez más complejos de observación se va desarrollando la profundidad de la visión, el armado de complejos inteligibles.

El ajedrez es una actividad que se desarrolla procesando modelos figurativos, comparando patrones típicos cuya base de unos cincuenta modelos (de configuraciones de mate) fundamentan la comprensión táctica en forma clara y unos cuantos más trazan un entorno de patrones parientes y de secuencias más complejas que proponen yuxtaposiciones y otros procesos visuales.


¿Dónde está Wally? Series de láminas de multitud de personajes en que había que identificar al protagonista mezclado entre la gente

b.- La Atención y Concentración.

 

Puede definirse la concentración como la capacidad de dirigir la atención a un solo
objeto.

     La atención, como energía orientada por la volición, es uno de los grandes beneficios logrados, evidentemente, por la práctica regular del ajedrez. La atención y la concentración de la atención han sido siempre el elemento más ponderado de toda práctica desarrollada en escuelas.

     Hay ejercicios ajedrecísticos que demuestran la posibilidad de servir como elementos de medición y de profundización en grados de concentración de atención, tanto en extensión de tiempo como de calidad o profundidad. Los estudios con el test de Toulouse – Piéron realizados tiempo atrás en la Universidad de Buenos Aires, demuestran los comportamientos de la curva de atención y desde allí es posible trabajar hasta los máximos esperables de la formación específica. Tanto fue así que, más tarde, se incorporó esta medición en los cursos específicos que fueron dados, por quien habla, en la Escuela de Cadetes de la Policía del Chubut durante diez años y que sirvieron para mejorar una capacidad fundamental en la vigilancia especializada de los futuros oficiales.

Otra prueba para la atención es la de los Anillos de Landorf que se ha aplicado a atletas en Cuba.

 Prueba de los Anillos de Landorf:     Esta prueba permite medir el volumen de atención, la capacidad de concentrarse y la calidad de trabajo. En este estudio sólo se considera la capacidad de concentrarse (S), la cual se evaluó a partir de la siguiente fórmula:

fórmula:

Donde N representa el total de anillos vistos, n los errores y t representa el tiempo.

Los sujetos deben tachar en un tiempo determinado un tipo de figura (la número 6), cada vez que aparezca, que se encontrará en medio de otras con diferente numeración, todo lo anterior buscando y marcando de izquierda a derecha de la hoja. La prueba tiene una duración de 10 minutos. A cada minuto se le avisa al sujeto para que marque con una X por dónde va y siga trabajando hasta el minuto 10 en que termina la prueba.   Si el sujeto llega al final de la hoja sin que terminen los diez minutos, se le indica la figura 7 hasta que termine el tiempo.
Rendimiento deportivo (corresponde a un estudio de atletas femeninas de yudo en Cuba)    Para la evaluación cuantitativa del rendimiento de los atletas se utilizó la siguiente escala:     Las atletas fueron evaluadas para dar el punto de buen desempeño durante una competencia en estado de concentración de la atención realizada previamente.

Científicos del Instituto Nacional de Abuso de Drogas (NIDA) de Estados Unidos han localizado las regiones del cerebro asociadas con el incremento de la atención y la concentración inducido por la nicotina.  En "Neurón" escriben que el hallazgo ayuda a explicar por qué la nicotina es tan adictiva al tiempo que proporciona pistas para desarrollar nuevos tratamientos de los trastornos caracterizados por déficit de atención.

c.- La Memoria.

Tradicionalmente, la memoria ha sido principal elemento del aprendizaje. No se la debe descartar. Los dos tipos principales de memoria (Memoria de corto plazo –MCP- y Memoria de largo plazo –MLP-) están involucrados. Pero se podría sumar una memoria de elementos encadenados que es la particular necesidad de recordar pasos con los cuales conformar trayectorias de variantes.

La memoria usada en el ajedrez es de sumatoria de transformaciones posicionales, de recordación de trayectorias en un plan secuenciado coherentemente y de contextos de acción de piezas, o conjuntos de ellas, en general expresadas dentro de las memorias visuales o espaciales y las episódicas o secuenciales. Son MCP (memorias de Corto Plazo) y sirven para no perder el hilo de una variante.

Un entrenamiento de MLP (memoria de Largo Plazo) se realiza en la recordación y evocación de lo que se estudia: líneas de aperturas, esquemas estratégicos encadenados, patrones tácticos, partidas ejemplo ya estudiadas y ejemplos tipo de finales.

La memoria en el ajedrez funciona en varios aspectos diferentes desarrollando al alumno de manera distinta: la más común es cuando - por la pregnancia de un conjunto de piezas relacionado por formas típicas de ataques, amenazas o defensas relacionadas entre sí - determinan características posicionales de resolución que empiezan a ser familiares con el progreso del juego.

 Para comprobar esta forma de memoria es que se han hecho varias pruebas-estudio desde las de Petrow, Diakovsky y Rudik de 1927 comparando la retención viso-espacial de un grupo de expertos con la de aficionados o no ajedrecistas. Se sabe ya que, cuando hay argumento de base, una forma se retiene más fuerte y prolija en la mente. Para el maestro, cada forma tiene muchos argumentos y posibilidades de solución, lo que agranda la posibilidad de retenerla.

 Es una habilidad que se adquiere mediante lo heurístico. En cambio la forma algorítmica de resolución, con el cálculo de variantes, es la otra forma de memoria empleada clásicamente en el ajedrez: el jugador retiene la serie de  jugadas que va verificando como tal, reparando  en las figuras de acción que describen las piezas propias en relación a las contrarias y al orden secuencial que para cumplir con esas acciones van describiendo.

Si uno se hace la pregunta: ¿qué tipo de memoria es más fuerte?, ¿la de posiciones o la de serie de jugadas?, se determinará que ambas se complementan enseñando a colaborar entre sí y mostrando la transferencia que aplicaron rédito a otros contextos.

Estas dos maneras de retención memórica son fundamentales para entender y trabajar el espacio de instrucción de la memoria que brinda el aprendizaje del ajedrez en los niños. El aprendizaje de aperturas de memoria es ,por lo general, rechazado como actividad para ser reemplazado por la comprensión más que por la forma en sí, pero no debemos dejar de complementar  ambas.

El fortalecimiento discriminado entre memorias de Largo y de Corto Plazo tiene cabida con varias actividades específicas bajo formas de juego. Especialmente el esfuerzo del “juego a ciegas” que fuera, en muchos casos, exhibido como una asombrosa cualidad ajedrecística y detractado por los especialistas soviéticos por su probada distorsión del esfuerzo mental.

 En todo caso, el aprendizaje del uso mnemotécnico es progresivo con el ajedrez desde la primera infancia. Y relaciona la pregnancia del recuerdo con la capacidad de prever y realizar acciones en cada posición o de argumentar heurísticos particulares en cada una de las instancias de una acción. Varios tests ajedrecísticos rusos atestiguan el crecimiento de las habilidades de memoria  y prueban su validez transferible con el juego.

  d) El Análisis.

El Análisis es la parte vital del examen que necesita cada procedimiento ajedrecista. Es el examen de sus partes que concluye en una variante que debe resolver una situación de juego.

EL ANÁLISIS SIEMPRE PERMITE TOMAR VARIOS CAMINOS CUANDO NO ESTÁ DEFINIDA UNA ACCIÓN ÚNICA DE GANANCIA CLARA. La decisión toma un carácter alternativo entre maniobras de solución que dependen del estilo del jugador, para un transcurso de comodidad y provisión de recursos sintonizados por el jugador en contra de situaciones ásperas o dificultosas del oponente.

El enfoque del análisis es global, cualitativo más que cuantitativo, estructural y sistémico: cada variable tiene importancia en tanto y en cuanto se relacione (influya y/o dependa) con otras variables.

En el ajedrez se enseña lo contrario de la vulgaridad en la toma de decisiones. Se explica que, más allá de la doble opción (por sí o por no) en una resolución de problemas, existen varias posibilidades más y con ello, considerándolas a todas sin tomar anticipadamente a ninguna (ver Pensamiento Lateral: múltiples alternativas y postergación del juicio),  se enriquece la función de resolver ya que cada variante descartada se convierte en guía para situaciones problemáticas asociadas en un futuro mediato o inmediato.

 e) Cálculo y Evaluación.

En el ajedrez es fundamental el cálculo de las variantes con vistas a una evaluación de cada una, reteniéndolas mentalmente hasta evaluar el conjunto y tomar la decisión de hacer una jugada dentro de un plan.

Los proyectos, objetivos, comportamientos, fuerzas y medios de los actores  (agentes que intervienen y/o influyen en el sistema estudiado) son esenciales para evaluar las alternativas estratégicas: análisis del juego de actores.

Ésta es otra tarea que se enseña. Desde chicos se ha de enseñar al jugador que las decisiones finales dependen de un comportamiento de conjunto de reglas que vinculan a grupos  de características entre piezas. Por ejemplo, cuando se sentencia que la dupla dama y caballo es más valiosa que dama y  alfil por considerar que, por las reglas generales, el alfil vale más que el caballo si están solos.

Las combinaciones de hipótesis que se elaboran han de ser explicativas, coherentes y facilitadoras de los procesos  reflexión-decisión-acción: desarrollo estratégico.

En la enseñanza tradicional del ajedrez, el estudio de factores combinatorios - la táctica esencialmente - no tenía muy en cuenta la operación explicativa. Pero ella es la que genera reglas y convicciones duraderas ante la acción y esto es lo que se denomina heurística: que el chico aprenda a tener mayor convicción en el aporte táctico que hace con el ajedrez insertándolo en una cuestión estratégica ya que antes tenía definiciones particularizadas y hoy se piensa integralmente en ambos factores de la solución de problemas. La incorporación del tratamiento heurístico complementando lo algorítmico ha dado nueva fuerza a lo combinatorio y es posible causa de mayor fuerza en campeones como Kasparov.

 f) Los tiempos en la toma de decisiones.

  El mecanismo de análisis anterior a la toma de decisiones es otra habilidad que da rédito cuando se trabaja con el ajedrez, si se saben poner las consideraciones pertinentes. En Menorca quien habla dijo:  

“Un aprendiz durante 4 años escolares de ajedrez, por ejemplo de los 6 a los 10 años,  produce cerca de medio millón de ejercicios de toma de decisión”.

Pues de eso se trata cada jugada que debe hacer al jugar responsablemente.

Si se crean las condiciones para que ese juego sea valioso como resultado, es claro que es un entrenamiento insoslayable. Deviene en habilidades de tono mayor acompañadas de otras como la visión prospectiva que forman un carácter especial del alumno que se puede llamar “pensamiento ajedrecístico” bien distinto del pensamiento  común de cualquier estudiante normal. Tal aseveración pegó fuerte en los diarios menorquíes en septiembre de 2004.

 g) La  opción, la comparación y la elección.

  Los patrones o modelos. Las configuraciones parientes y el pensamiento relacionado es algo propio del ajedrez que permite mayor calidad a la integración de formas pensantes. El reconocimiento e integración de esquemas de pensamiento visual es un elemento educativo prioritario, preparatorio de funciones de importancia en el mundo del trabajo. En el ajedrez de alto rendimiento es fundamental esta forma de procesamiento de datos para hacer rápidamente una visualización del patrón dominante en una combinación y  -además- la práctica con patrones agranda las posibilidades de un aprendiz.

 Los patrones de táctica y de mates, de finales típicos y de aperturas que juegan  los Grandes Maestros se establecen con diferencias clásicas que se mantienen e investigan. Las modas hacen cambiar su aceptación, pero los criterios de definición siguen por años su validez y se transforman en recetas claves para el manejo de soluciones a problemas. Son características esenciales que normalizan formas de pensamientos visuales o de otra especie, acordes a determinados objetivos: las imágenes y el pensamiento no explícito.

 h) El Problem Solving. (Resolución de problemas).

 “La resolución efectiva de los problemas con que una persona se enfrenta depende de que ésta se dé cuenta de la existencia de los mismos, que tenga interés por resolverlos y que afronte su solución poniendo en juego las estrategias adecuadas y razonando correctamente”.(Jesús Alonso Tapia: “Motivación y Aprendizaje en el Aula. Cómo enseñar a pensar”)

Esa es la cuestión y el entrenamiento que el ajedrez propone.

Se usa esta palabra en inglés porque así está aceptada en el repertorio globalizado de neologismos que imprimen al mundo los nuevos conocimientos y técnicas, especialmente referidos a los descubrimientos de la mente y sus aportes al mejoramiento de las respuestas eficaces y exitosas del individuo. Quiere decir sencillamente “resolviendo problemas”. Pero se refiere a las técnicas y modalidades de todo el complejo intelectual que se involucra en dar las mejores soluciones a cualquier tipo de problemas: establece reglas para encarar mejor el abordaje de cualquier situación problemática y analiza las formas de solución y las aptitudes concretas de cada metodología.

 El ajedrez no es más que un paradigma medible, muy importante para tomar ejemplos y enhebrarlos en estrategias de mejoramiento de la producción intelectual y en la formación de mentes “pensantes”.

El problem – solving y sus distintas facetas en algunos campos es clave en el ajedrez: saber plantear hipótesis, por ejemplo, ante las estrategias del rival, componer mecanismos hipotéticos de solución a planteos del oponente,  atrae a los alumnos  en habilidades estratégicas que deben planificar con anterioridad y pulir sus métodos.

 El análisis de casos policiales introduce en la solución de problemas con la toma de indicios relevantes que se acoplan en el devenir de la secuencia de solución. Estos indicios, huellas o datos se encadenan en patrones que suficientemente conformados resuelven situaciones de conflicto o provocan problemas al contrario en el juego.

 La deducción funciona igual en el ajedrez. La reconstrucción de posiciones es uno de los ejercicios preferidos para cumplir con este aprendizaje valioso a determinada edad. Los problemas de ayuda y ayuda en serie negra, como ejemplos para la deducción lógica secuenciada, deben considerarse como aspectos indispensables de estas funciones pensantes.

 

h.1) ¿Qué es un Problema?

Según Newell y Simon (1972) un problema se define de la siguiente manera: “Una persona se enfrenta a un problema cuando desea algo y no sabe de inmediato qué serie de acciones puede desempeñar para conseguirlo”.

Resolver el problema, entonces, será encontrar, planificar y actuar con un conjunto de actos que permitan llegar a la solución, o sea, al objetivo que se deseaba alcanzar.

Existen varios tipos de problemas de acuerdo a cómo son factibles alcanzar sus soluciones. En los aprendizajes naturales, todas las personas aprenden a caminar, a pararse, a comer o, más tarde, a conducir un auto. Hasta el momento del aprendizaje de las habilidades necesarias, cada situación de éstas constituye un problema. Pero son resueltas por la experiencia, por la repetición o por condiciones de aprendizaje más o menos planificadas en cierto tiempo. La habilidad de conducir un vehículo no siempre es aprendida, puesto que no se trata de algo vital para muchas personas. Tampoco la habilidad de usar una máquina de escribir o de hablar un idioma extranjero.

Las características del medio en que cada persona vive hacen que las habilidades estén relacionadas con los problemas que tienen que resolver. En el campo, un cultivador frutal tendrá o desarrollará habilidades en el conocimiento de las semillas, del tipo de suelo, su conservación, del regadío, de la recolección de frutos, de la rotación de las tierras y muchos otros destinados a resolver el problema de la sustentación por medio del comercio de su producto que cultiva en su chacra. Para un científico investigador, el problema será encontrar la forma de desarrollar células nuevas que ataquen un virus o combatir con un método nuevo alguna enfermedad.

 

Los problemas pueden no ser conocidos. Son problemas aquellas situaciones que se definen como tales, pero podemos pensar que, además, existen situaciones que alcanzan la categoría de necesidad de solución en el momento en que ésta se define, pero antes de ello era un ‘problema’ que no era evaluado como tal pues no surgía evidente la necesidad de solucionarlos.

En esta categoría tan especial de  entender lo que es un problema radica la creatividad como habilidad natural del solucionador de problemas. Se necesita creatividad para encarar una temática de la cual, haciendo ciertos arreglos o combinaciones se entiende que es necesario, o por lo menos interesante, producir modificaciones y, para hacerlas, se necesita resolver una problemática.

Otros problemas son conocidos y entonces requieren soluciones adaptables a cada caso en particular. Resumiendo, entonces, se reconocen tres clases:

1) problemas en los que se alcanza una solución natural una vez que se encaran con cierta conducta y que todo el mundo después de un tiempo logra resolver

2) problemas que no son conocidos como tales y que no significan en principio un problema. La repentina redefinición los hace reconocer como problemas. Muchas veces necesitan de la voluntaria y deliberada redefinición de sus datos para que se constituyan en problema a resolver.

3) los problemas que surgen cuando se necesita alcanzar un objetivo y hay que establecer un método no conocido (por el solucionador) hasta ese momento. Es esta categoría de problemas la que más importa es la planificación de tareas y educación de habilidades para el problem-solving en la mayoría de las ocupaciones humanas.

 

h.2) Los Problemas se resuelven pensando.

Si bien parece obvio, un problema se resuelve con el pensamiento. En efecto, es una acción voluntaria y dirigida hacia la solución.

Los norteamericanos han hecho en los últimos años un culto a lo que ellos han llamado el ‘crithical thinking’ o pensamiento crítico. Sobre todo en la empresa (los pensamientos críticos con respecto a lo tradicional, se tornan  nuevos productos más eficientes y redituables) y en la escuela donde, lógicamente, una mente entrenada estará dispuesta a demostrar que tales formas de encarar un problema e intentar resolverlo se hacen de una manera que lleva claramente al éxito.

Cada una de estas capacidades tiene un ámbito de ejercicios y prácticas de entrenamiento específicas en el ajedrez.        

3.1.Pensamiento lateral.

El Pensamiento Lateral es una definición de Edward De Bono que ha refrescado métodos para el pensamiento práctico, especialmente el creativo. Para dar originalidad y nuevas formas, De Bono ha explicado algunas recetas que se encadenan en una nueva óptica en el trabajo de utilizar recursos del pensamiento para aplicarlos a cualquier uso.

Los datos creativos que De Bono puso a consideración práctica en forma evidente en las últimas dos décadas están presentes en el ajedrez. Su aplicación en el juego permite ejemplos claros y una ejercitación poderosa. .

El ajedrez resuelve con claridad la aplicación de las alternativas múltiples, al decidir jugadas en cada opción.. Cuantas más VARIANTES se tenga, mejor será el descubrimiento de jugadas ocultas a primera vista. Lo oculto que se evidencia constituye el paso hacia la creatividad. SE APRENDEN A CONSTRUIR MECANISMOS MENTALES PARA ABARCAR CON FUERZA Y PRECISIÓN LAS MÁS AMPLIAS DECISIONES.

El hallazgo de las mejores continuaciones está siempre en la investigación y propuesta de más alternativas que en el pensamiento consecuente con sus posturas se va entrelazando para mostrar un complejo camino evidente en sí mismo. Es el ejercicio adecuado y específico para este entrenamiento cognitivo de gran peso.

  La creatividad en ajedrez es la oposición efectiva, creadora de sorpresa con tal de vencer al enemigo.

 La Belleza en ajedrez se define por la precisión con economía de medios para conseguirla. La capacidad de síntesis en relación con las analogías es otro aspecto de importancia en la formación creativa.

3.1.1) Las Habilidades del Pensamiento Lateral.

1.- Ampliación de  alternativas .
2.-Postergación del juicio .
3.-Brainstorming o Torbellino de Ideas.
4.-Revisión de supuestos .
 5.-Variación del punto de entrada.
 6.- Analogías.
7.-Fraccionamiento.

Aquí se presentan  7 de las principales recetas que describió De Bono acerca del Pensamiento Lateral. Éstas, por lo general, son controvertidas y ello las hace altamente creativas.

1.- Ampliación de Alternativas.

Se trata de que al analizar posibilidades se miren todas o gran cantidad de ellas. Por lo general, critican lo común que es servirse de las dos o, a lo sumo, tres posibilidades evidentes de solucionar un problema. La ampliación nota muchas veces el encuentro de soluciones mejores no vistas desde el principio por su rareza o incomprensión primaria. Hay factores psicológicos que tientan a no cambiar de idea una vez que se ha gastado cierto tiempo en ella. Así, una jugada extraña podrá entrar desde la primera exploración y una vez avanzado el análisis formar parte de la solución que se buscaba o ser ella misma.

  2.-Postergación del Juicio.

    Al decidir, nunca se sabe si es tiempo justo para tomar un camino. Para ello, ampliar el tiempo en la toma de decisión permite el espacio aparentemente lento o calmo en el que se plasman las ideas sin apurarlas. Previene el fracaso por apuro o adelantamiento.

 3.-Brainstorming o Torbellino de Ideas.

Al buscar posibilidades se da un primer indicio para una búsqueda rápida, a veces desordenada, pero con la idea de que cada posibilidad tirada atraiga a una nueva nunca vista hasta ese momento con lo que de cada idea se obtendrán varias encadenadas.

4.-Revisión de supuestos.

    Para cada posibilidad hay un campo de plasmación y realidad que se va formando de acuerdo a determinadas posibilidades. Si se critican esas posibilidades de realización y se busca revertir lo que se supone como metodología, uno se va acercando a nuevos puntos de vista que no se habían analizado antes. Muy importante para no quedarse en un solo criterio sin abarcar otros.

 5.-Variación del Punto de Entrada.

     El punto de entrada o encare es la parte  con la que se empieza una elucubración. La primera forma de entrada a una consideración siempre es condicionante del resto del proceso investigativo. Puede tratarse de una imagen o forma específica. Por ejemplo, para leer cualquier texto se empieza por arriba a la izquierda. La lectura de una imagen,  por costumbre, se empezará a observar de manera similar, pero comenzando por otro sector es factible descubrir visiones no encontradas en un primer momento. Así, con cualquier parte de un análisis el comienzo dictará continuaciones con otras estructuras.

 6.-Analogías.

     Suponen  abarcar un camino distinto pero basado en la síntesis o esencia de otro campo de características conocidas y probadas que conducen hacia un campo que se comportará con lineamientos del analogizado. Es síntesis de un contexto que se traslada a otro nuevo totalmente distinto.

  7.-Fraccionamiento.

     Un problema complejo puede ser subdividido o fraccionado  para analizar mejor sus partes por separado y después recompuesto ajustando sus relaciones. Cada parte puede jugar un papel separado e integrarse luego, de manera de percibir un todo más completo.

3.2) Pensamiento por Iluminación

Se define el pensamiento por iluminación a aquel que se asemeja al que han utilizado los místicos.  Se deja que una solución a un problema provenga del cielo, o del “más allá”, que el estado de  contemplación atraiga una solución.  En el caso de los ajedrecistas, a veces, esta forma de pensamiento ni siquiera necesita el planteo del problema sino que espera que se conforme sólo hasta la llegada semimágica de una alternativa de solución.

3.3.) Pensamiento Algorítmico.

Lo algoritmico (Cálculo)

Este tipo de pensamiento opera encadenadamente

No se puede encarar una secuencia si la parte anterior no está resuelta y completada o registrada en la memoria.

Es el tipo de cálculo matemático en serie, por ejemplo 4+5x3 -7x8= .Se puede seguir si uno resuelve cada paso: 9, 27,20, 160.

En el caso del ajedrez, se usan figuras con sus trayectos de piezas encadenados con puntos de coincidencia para seguir  caminos en formas operativas de continuidad secuenciada o por tomas abriendo caminos nuevos a piezas que conforman así nuevos esquemas.

3.4) Pensamiento Heurístico.

La Heurística (Argumento)

Lo heurístico corresponde a las argumentaciones que se justifican para apreciar una realidad compleja. No alcanzan los cálculos para definirla y entonces se buscan frases explicativas, conceptos generalizadores o argumentos no demasiado específicos pero válidos en la generalidad.  

Lo heurístico y la validez argumental en el pensamiento es el complemento para una integración pensante de ambas formas que es difícil encontrar en otro ámbito de aprendizaje y entrenamiento.

El cálculo “ve” lo posible, ordena la secuencia de sus componentes, lo determina, mientras lo heurístico define globalmente, argumenta la validez de lo “visto”. Así,  ambos  conforman un grupo especial de pensamiento acabado.

 Un factor a resguardar en la enseñanza es la proclividad de los aprendices a optar más por el cálculo (para obtener seguridad). Najdorf sorprendía a los jóvenes diciendo que él sólo veía antes de jugar dos o tres jugadas, nada más y, cuando algún fogoso joven pensaba que la clave de una solución era “ver” nueve o diez jugadas antes, le demostraba el valor del concepto heurístico con sólidos argumentos  con los que, luego, comprobaba su validez. Así  lo demostró en una sesión de partidas rápidas en Baguío (Filipinas, 1978) que quien habla compartió con él y el Gran Maestro holandés Donner. Sus argumentos no fallaban nunca al cálculo.

 3.5) Pensamiento Naif

Naif en francés quiere decir ingenuo  y se aplica este concepto a lo que tiene características infantiles, de sencillez, simpleza y de poca complejidad.

 Las formas de pensamiento de los ajedrecistas, aún de los encumbrados, tiene ideas del tipo naif en sus manifestaciones. Por lo general, tiene aspectos rudimentarios y sencillos en cuanto a su concepción o elaboración;  por ejemplo, en la forma de no ahorrar tiempos y recomenzar el planteo a cada paso o de repetir siempre los mismos pasos  de análisis ya revisados, o de formas simples de replantear temáticas, como hacen los chicos.

 Bien usado pedagógicamente, el pensamiento de este tipo puede servir para tomar el hilo de cuestiones complicadas sin perderse en el encare primario o principal. La simpleza no es un error y debe ser valorada justamente.

3.5.1) LA SIMPLICIDAD (SIMPLIFICACIÓN)

LA  SIMPLICIDAD EN AJEDREZ SE LLAMA SIMPLIFICACIÓN Y CAPABLANCA FUE SU GENIAL DESCUBRIDOR.

JOSÉ RAÚL CAPABLANCA
CAMPEÓN DEL MUNDO EN 1921
La Habana (Cuba)
1888 - 1942

El monarca de la Escuela de la simplificación fue único en el juego sencillo, pero genial. Su política consistía en provocar cambios ventajosos sutiles, dentro de un juego diáfano y lógico. Su técnica, especialmente en los finales, era insuperable. Se piensa que el tema de la simplificación para descubrir las ventajas sutiles, su desemboque en el final con el mínimo de piezas para ganar o con la justa disposición para hacerlo con exactitud y la lógica de los cambios cimentan en un aprendiz un particular aprendizaje de la realidad aplicable a cualquier circunstancia formativa. La sencillez que ahorra problemas.

Rasgos de su formación: Sus inicios fueron a los cuatro años cuando, viendo cómo jugaba su padre con unos amigos, advirtió de una jugada errónea. A partir de entonces, José Raúl se convirtió en un niño prodigio para el ajedrez. Pero su adolescencia fue un tanto dura y llena de incógnitas respecto del ajedrez.

Todo empieza con la guerra de Cuba, que lo tuvo apartado momentáneamente del ajedrez. Cuando cumple doce años, sus padres deciden enviarlo a la casa de sus abuelos maternos en la ciudad de La Habana. Ese traslado provoca que José Raúl vuelva a frecuentar el Club de Ajedrez. Es allí cuando logra ganar al campeón nacional Juan Corzo, dando una exhibición de su talento. Aunque no se pueda decir que su adolescencia haya sido de continuos éxitos, ya que es en esa época cuando sufre sus primeras frustraciones amorosas y deportivas, poco después de su deslumbrante victoria frente a Corzo lo supera con claridad.

Su fama aumenta considerablemente cuando, en 1909, gana de forma contundente -ocho victorias, una derrota, catorce empates- nada menos que al campeón de EE.UU., Frank Marshall. Es entonces, cuando su carrera ajedrecística se torna imparable.

El 20 de febrero de 1911, quince jugadores de élite comienzan su lucha en los salones del Gran Casino de San Sebastián. La primera víctima de Capablanca es Bernstein, unos días después Nimzovich se suma a la lista. Estos dos últimos discutían sobre el bajo nivel del joven jugador. Pero el gran maestro letón sufre un severo castigo. Capablanca logra vencer en el torneo. Capablanca era visto como el sucesor a la corona que poseía Lasker, pero el camino a la victoria aún le interpondría alguno que otro obstáculo.

Capablanca intenta retar a Lasker, pero el campeón le impone una serie de reglas que el joven rechaza. Además, sus enfrentamientos verbales eran cada vez  más fuertes y eso les alejaba de un posible enfrentamiento.

Tras ganar una serie de torneos, y conseguir el apodo de La Máquina, finalmente llegó el ansiado duelo Capablanca - Lasker, que se disputó entre el 15 de marzo y el 21 de abril de 1921.

Capablanca logra su primer triunfo en la sexta partida, tras cinco empates, y aumenta su ventaja en la 11ª y en la 12ª. Siguen dos empates más y un nuevo triunfo del cubano.

Aunque se disputaba a 8 victorias, Lasker se rinde. Capablanca es oficialmente proclamado campeón y confirma su dominio en el Torneo de Londres de 1922. Pero no todo era felicidad; tras la muerte de su padre y de su madre, Capablanca empieza a jugar mal y va bajando su rendimiento de forma clara hasta que llega, incluso, a perder el título. Hay suficientes rasgos naifs en la vida del gran genio cubano. Desde su semblante , su educación, la influencia de  los abuelos hasta su caída luego de la muerte de sus padres.Todo conforma un entorno que lo llevó desde chico a la maestría en el arte de la simplificación como se lo conoce hoy. La costumbre de buscar la esencia de las posiciones para discriminar entre lo necesario y lo accesorio le permitió saber siempre cómo manejar la pequeña ventaja, esencial habilidad que  desde la simplicidad logra el éxito en muchísimos campos de la vida humana.

Fue en la segunda década del siglo XX (1910 – 1920) cuando el gran campeón mundial cubano  revolucionó la estrategia del juego ciencia con el aporte de la simplificación. Esto se incorpora, a partir de allí, como técnica reconocida en su valor pero también en su complejidad en tanto requiere desarrollo de habilidades intelectuales que la hagan posible.

Ochenta años después, en el contexto de todos sus estudios sobre el Pensamiento Lateral, divergente o creador, De Bono publica su obra: “SIMPLICIDAD: Técnicas de pensamiento para liberarse de la tiranía de la complejidad” (Publicado originalmente en inglés en 1998 y en español en el 2000).

Si bien no es factible pensar que “simplificación” y “simplicidad” son palabras sinónimas, es casi obvio percibir el enorme parentesco que existe entre ambas.

Según el Diccionario de la Real Academia Española , “SIMPLIFICAR” (del latín simplex > simple, sencillo y facere > hacer) significa “ hacer más sencilla, más fácil o menos complicada una cosa. “SIMPLICIDAD” (del latín simplicitas, -atis) se define como “sencillez, candor. Calidad de ser sin composición”:

Simple, a su vez, es un adjetivo de origen latino cuyo significado es “sin composición. Hablando de cosas que pueden ser dobles o estar duplicadas, aplícase a las sencillas”.

Si se relacionan ambos significados, como están relacionados desde el origen mismo de la lengua, se dará valor a algunos conceptos que enuncia De bono en la obra mencionada y que, seguramente, servirán para aplicar al mejoramiento estratégico del ajedrez y a la valoración del desarrollo de las operaciones del pensamiento que exige su logro. Asimismo, el desarrollo de la simplificación en el juego y el aprendizaje sistemático de la simplicidad ocasionarán beneficios extraordinarios en términos de enriquecimiento y de maduración del ajedrecista y de la persona.

 Se transcriben a continuación algunas citas de De Bono que, sin duda , aportarán incentivos para la reflexión y la práctica:

 “En un mundo cada vez más complejo la “simplicidad” se está convirtiendo en uno de los cuatro valores clave”.

 “Suele haber una forma mucho más sencilla de hacer las cosas, si se realiza el esfuerzo de buscarla. La simplicidad no se da por sí sola”.

“Una vez se ha expuesto el juego de una forma clara, la gente se vuelve muy hábil jugando. El juego de la simplicidad ha de estar definido con tanta claridad como lo estaba el juego de la calidad”.

 “Involucrarse en intentar que las cosas sean más sencillas es bueno para uno mismo y para la sociedad.  Es casi tan importante como la ecología”.

 “El cerebro humano hace todo lo posible por simplificar la vida estableciendo patrones de rutina para la percepción y la acción. Una vez identificamos el patrón fluimos con él sin hacer mayor esfuerzo”.

 “Las cosas siempre tienden hacia la complejidad, no hacia la simplicidad.

 Los que están acostumbrados a la complejidad ya no son conscientes de ella e incluso añaden más elementos, aumentando aún más la dificultad”.

 “La complejidad implica un esfuerzo descentrado. La simplicidad un esfuerzo centrado”.

 “La simplicidad es importante como valor deseado. La simplicidad es aún más importante como hábito mental permanente, como estilo de pensamiento”.