LA ENSEÑANZA DEL MOVIMIENTO DE LAS
PIEZAS.
Dos elementos son importantes en la enseñanza de los
primeros pasos en el ajedrez. La geografía del tablero y los movimientos que
las piezas hacen en ella. Luego, con estos dos elementos vendrá la enseñanza de
los objetivos: dominar, amenazar, comer y dar jaque mate. Coordinar y maniobrar
corresponden al movimiento conjunto de las piezas en relación a zonas
geográficas que tendrán particular interés en temas como la debilidad y el
valor material. Debemos, entonces, enseñar el tablero y sus relaciones
fundamentales comprendiendo que las piezas se moverán en dichos espacios y
creamos el germen, el embrión de concepto con argumentos sólidamente
encadenados y premonitorios.
¿Cuál es el primer movimiento que hay que enseñar?
Un orden regular es, de acuerdo a la dificultad: 1º) la
torre (el movimiento recto es el más simple); 2º) el alfil (un tema muy
importante es la lateralidad aplicada al seguimiento de la diagonal que
normalmente tiene dificultades hasta el 2º grado) que es la otra manera de
seguir en el plano una trayectoria. 3º) la dama (suma o alterna los dos tipos
de movimiento); 4º) el rey (es el mismo que la dama pero minimizado); 5º) el
caballo (es también una combinatoria de ambos tipos de trayectorias: una recta
y una diagonal) Es un error conceptual decir que el movimiento de caballo se
hace en ele. 6º) el peón (su
complejidad radica en que cambia del primer paso al del final y su forma de
comer). Pero según observamos el juego de un principiante rudimentario el
primero que se adopta es el del peón y simplemente de a una casilla. Los chicos
de este nivel siguen con los de las torres. Ver jugar 1. h4 y a la jugada
siguiente 2. Th3 es totalmente natural. Sin embargo la noción más elemental
prefiere jugar 1. h3 2. g3 3. f3 4. e3 etc.
La pregunta es entonces si enseñar primero el peón
responde al aprendizaje genuinamente natural. Creo que sí, pero enseñamos
primero la torre contraviniendo el orden natural. (averiguar si sicológicamente
esto tiene que ver con desarrollos posteriores es aún un interrogante que puede
a motivar alguna investigación. La enseñanza del caballo tiene por lo menos 3
formas que pueden también a motivarnos este tipo de disquisición. La primera es
la aparentemente natural forma de movimiento en "ele"; la segunda es
estructurarlo con los dos tipos de formas de mover "una casilla derecho y
una diagonal" decimos, pero se presenta un inconveniente: el alumno preguntará
con seguridad porqué no al lado ya que si salimos por ejemplo de b1 hacemos una
derecha a b2 y luego una diagonal a c1
quedamos en definitiva al lado de donde salimos. Habrá que acotar que el
movimiento dicho así debe ser alejándose de la casilla original. Una tercera
forma es relacionando los colores: el caballo juega a la próxima casilla del
color opuesto que no sea ninguna contigua. Para este último, la operación
intelectual de captación del argumento es mucho más complicada. Epistemológicamente
hay diferencia entre cada una de las tres formas. probablemente el uso efectivo
del embrión de conocimiento echado a rodar tenga que ver en el uso correcto de
una de estas tres formas según la edad y características del alumno. Otra
cuestión importante es la respuesta a la pregunta" ¿juega de a una o de a
todas? que rápidamente deberá mostrar el profesor para establecer el germen
necesario para la captación de los movimientos largos cuando el conjunto de
movilidad deje su huella en las combinaciones donde estos movimientos son poco
percibidos. También es útil considerar el tiempo en que las piezas deben ser
aprendidas. Creo que sólo bastan unos minutos para presentar a todas las piezas
en su conjunto y así lo enseño. Ningún chico puede admitir con felicidad
aprender sólo el movimiento de una pieza y dejar para otro tiempo el de cada
una de las demás a menos de que tenga menos de dos años y su capacidad
evolutiva no se lo permita. pero todos lo aprenden integralmente en un sólo
momento y luego depende del afianzamiento posterior el aprendizaje efectivo y
su recordación. Habrá dificultad en la percepción, pero el primer momento debe
ser integral. Sólo en el aprendizaje preescolar admite la enseñanza por el
esquema corporal entendiendo que salvo discapacidades, el niño es capaz de adoptar
el movimiento real de las piezas desde los 3 años con cuidado en la forma de
exposición, la motivación y la repetición y fijación que haga el profesor.