El PROBLEM-SOLVING
Resolver problemas. Esa es la cuestión del ajedrez y el entrenamiento
que propone.
por Jorge Laplaza
Usamos esta palabra en inglés por que así está aceptada en el repertorio globalizado de neologismos que imprime al mundo los nuevos conocimientos y técnicas, especialmente referidos a los descubrimientos de la mente y sus aportes al mejoramiento de las respuestas eficaces y exitosas del individuo. Quiere decir sencillamente "resolviendo problemas". Pero se refiere a las técnicas y modalidades de todo el complejo intelectual que se involucra en dar las mejores soluciones a cualquier tipo de problemas: establece reglas para encarar mejor el abordaje de cualquier situación problemática y analiza las formas de solución y las aptitudes concretas de cada metodología. El ajedrez no es más que un paradigma medible, muy importante para tomar ejemplos y enhebrarlos en estrategias de mejoramiento de la producción intelectual y la formación de mentes "pensantes".
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QUÉ ES UN PROBLEMA?Según Newell y Simon (1972) un problema se define de la siguiente manera: "Una persona se enfrenta a un problema cuando desea algo y no sabe de inmediato qué serie de acciones puede desempeñar para conseguirlo". Resolver el problema, entonces, será encontrar, planificar y actuar con un conjunto de actos que permitan llegar a la solución, o sea, al objetivo que se deseaba alcanzar.
Existen varios tipos de problemas de acuerdo a cómo son factibles alcanzar sus soluciones. En los aprendizajes naturales, todas las personas aprenden a caminar, a pararse, a comer, o más tarde, conducir un auto. Hasta el momento del aprendizaje de las habilidades necesarias cada situación de estas constituye un problema. Pero son resueltas por la experiencia, por la repetición o por condiciones de aprendizaje más o menos planificadas en cierto tiempo. La habilidad de conducir un vehículo no siempre es aprendida, puesto que no se trata de algo vital para muchas personas. Tampoco la habilidad de usar una máquina de escribir o de hablar un idioma extranjero. Las características del medio en que cada persona vive hacen que las habilidades estén relacionadas con los problemas que tienen que resolver. En el campo, un cultivador frutal tendrá o desarrollará habilidades en el conocimiento de las semillas, del tipo de suelo, su conservación, del regadío, de la recolección de frutos, de la rotación de las tierras y muchos otros destinados a resolver el problema de la sustentación por medio del comercio de su producto que cultiva en su chacra. Para un científico investigador, el problema será encontrar la forma de desarrollar células nuevas que ataquen un virus o combatir con un método nuevo alguna enfermedad.
Los problemas pueden no ser conocidos. Son problemas aquellas situaciones que se definen como tales, pero podemos pensar que, además, existen situaciones que alcanzan la categoría de necesidad de solución en el momento en que esta se define, pero antes de ello era un problema que no era evaluado como tal pues no surgía evidente la necesidad de solucionarlos. En esta categoría tan especial de entender lo que es un problema radica la creatividad como habilidad natural del solucionador de problemas. Se necesita creatividad para encarar una temática de la cual , haciendo arreglos o combinaciones se entiende que es necesaria o, por lo menos interesante, producir modificaciones y, para hacerlas se necesita resolver una problemática.
Otros problemas, son conocidos y entonces requieren soluciones adaptables a cada caso en particular. Resumiendo, entonces, reconocemos las 3 clases: 1) problemas en los que se alcanza una solución natural una vez que se encaran con cierta conducta y que todo el mundo después de un tiempo logra resolver 2) problemas que no son conocidos como tales y que no significan en principio un problema. La repentina redefinición los hace reconocer como problemas. Muchas veces necesitan de la voluntaria y deliberada redefinición de sus datos para que se constituyan en problema a resolver. 3) los problemas que surgen cuando se necesita alcanzar un objetivo y hay que establecer un método no conocido (por el solucionador) hasta ese momento. Es esta categoría de problemas la que más importa en la planificación de tareas y educación de habilidades para el problem-solving en la mayoría de las ocupaciones humanas.
LOS PROBLEMAS SE RESUELVEN PENSANDO
Si bien parece obvio, un problema se resuelve con el pensamiento. En efecto, es una acción voluntaria y dirigida hacia la solución. Los norteamericano han hecho en los últimos años un culto a lo que ellos han llamado el critihical thinking o pensamiento crítico. Sobretodo en la empresa (los pensamientos críticos con respecto a lo tradicional, se tornen en nuevos productos más eficientes y redituables) y en la escuela, donde lógicamente una mente entrenada estará a disposición de cualquier trabajo que emplee mejores recursos humanos en su estrategia de inserción social. Se hace con sabiduría, experiencia o con metodología y herramientas. La sabiduría es un conjunto de cosas aprendidas que nos demuestran que tales formas de encarar un problema e intentar resolverlo se hacen de una manera que llega claro al éxito. A veces la experiencia propia nos da la certeza de que tal acción desemboca en tal resultado eficaz. entonces, la tomamos como válida pues nos ha demostrado su validez, aunque la mayoría de las veces que un problema es resuelto así, podemos no encontrar la solución mejor, pues nos basta con encontrar una buena que la experiencia nos haya indicado que es buena. La diferencia entre la mejor solución y una solución normal es un tema importante en esta cuestión.
SABIDURÍA E INTELIGENCIA
Transcribiremos ahora un párrafo de De Bono en su última obra "El texto de la sabiduría" (1996): "Sabiduría no es lo mismo que inteligencia ni mucho menos. Yo he conocido individuos realmente muy inteligentes en su campo(hasta ganadores de Premio Nobel) pero que carecían de verdadera "sabiduría" fuera de su propio campo de estudios. La inteligencia es como un lente de foco muy agudo. LA sabiduría es como un lente gran angular. Igualmente, la sabiduría no es una función de la inteligencia. Muchas personas cuya educación ha sido sencilla son mucho más sabias que otras que han aprendido mucho de los libros. La explicación es que vivir puede enseñar mucho más sobre la sabiduría que los libros tradicionales.
La sabiduría tiene que ver más con la perspectiva que con los detalles. La inteligencia enseña cómo obtenemos información y cómo la utilizamos. La sabiduría nos muestra cómo encaja la información en el mundo que nos rodea y con nuestros propios valores. Inteligencia es saber preparar, técnicamente, una espléndida comida. Sabiduría es disponer una comida de acuerdo con los ingredientes disponibles y también satisfacer lo que queremos comer en ese momento. Inteligencia es como tener una biblioteca llena de libros. Sabiduría es saber qué libro leer en ese momento.".
Podemos inferir de estos conceptos de De Bono que los problemas cotidianos se pueden resolver con sabiduría o con inteligencia. Que con la sabiduría logramos saber sobre la generalidad de los problemas y que con la inteligencia nos hacemos específicos en sus resoluciones.
Desde no hace mucho tiempo el concepto de inteligencia cambió. Se trata hoy de decir que alguien es inteligente no sólo a aquél que maneja un buen razonamiento lógico, especialmente como se hacía en el ámbito de las matemáticas, sino de reconocer con mucha mayor amplitud una gama de situaciones exitosas que se manifiestan en ámbitos más amplios.
LA INTELIGENCIA , ¿HERENCIA O AMBIENTE?
Una de las más viejas discusiones que se ha planteado el hombre es si la inteligencia se adquiere o ya llega dada en el nacimiento. Hoy, después de siglos en que han cambiado las posturas, se sostiene que la influencia del ambiente y la educación pueden crear a individuos inteligentes. Pero la definición de Inteligencia es la que ha variado y entonces según que aspecto de esa definición le cabe a qué actividad en particular, puede relacionarse con uno u otro aspecto de la polémica entre habilidades innatas o adquiridas. Es indudable que un individuo sometido a un ambiente cultural enriquecido tendrá mayores experiencias educativas de habilidades que otro cuyas posibilidades son limitadas. Por lo tanto la herencia está muy relacionada a lo cultural y la ambientación.
Platón fue quien distinguió entre las habilidades de los hombres los aspectos cognitivos. Reconoció el pensamiento, la capacidad de resolver problemas, la meditación y le razonamiento distintas a las concernientes con el sentimiento, las pasiones, las emociones o los deseos. Cicerón acuñó después el término Inteligencia que distinguía como tales a aquéllas personas destacadas en el poder intelectual.. Thorndike (1913) definió a la inteligencia como el poder de producir respuestas correctas desde el punto de vista de la verdad y esas respuestas podían ser abstractas, mecánicas o sociales. Spearman en 1927 afirmó la existencia de una habilidad general (factor G) y dijo que las habilidades generales eran la habilidad verbal, numérica, mecánica, de atención y de imaginación. Piaget y Vygotsky enfrentan en la educación a esas definiciones estáticas. Guilford, en la década del 50, amplió estos componentes y llegó a determinar 40 factores que podían diferenciarse en ese concepto de inteligencia. Hoy, Feuerstein, Gardner, Perkins están más a favor de un concepto dinámico de la inteligencia.
LA TEORIA DE LAS INTELIGENCIAS MÚLTIPLES DE GARDNER
Durante toda la historia de la humanidad se definió vagamente a la inteligencia. La gente hablaba frecuentemente de personas inteligentes que era lo mismo que brillantes o sagaces o ingeniosos. Célebres personajes tan diversos como Mahatma Gandhi o Napoleón pudieron ser llamados inteligentes sin especificación alguna sobre el tipo de actividad intelectual o de otro tipo por la cual conseguían sus logros. Cuando hace 100 años algunos sicólogos tratan de determinar un valor y una definición científica sobre las respuestas del cerebro se encuentra la posibilidad de medir las respuestas inteligentes a través de pruebas. Se sintetizan en las pruebas de medición del Coeficiente intelectual. Durante los años posteriores, se llegó a un abuso de las pruebas de C.I para definir a una persona como inteligente y ese abuso determinó un concepto más global y una consideración más amplia del término inteligente. Spearman (1927) y otros consideraban que la mejor manera de juzgar la inteligencia era como una única capacidad general para formar conceptos y resolver problemas. Una prueba medía en general y definía al inteligente en un resultado global. En años sucesivos, sicólogos como Guilford y Thurstone en la década del 60 buscaron definir con mayor precisión los componentes de la inteligencia. Separaron sus factores, los midieron por separado y trataron de que alienten capacidades más que inteligencias globales.
Desde la década del 80, Howard Gardner es el líder de este nuevo pensamiento sobre la inteligencia que le llama Teoría de las Inteligencias Múltiples. Trata de encontrar en distintos campos muy distantes entre sí factores que definen las capacidades más apreciadas para personas en sus distintos ámbitos. La inteligencia deja de ser única y valorablemente, un factor aislado y del más alto nivel, sino que muchas personas pueden llamarse inteligentes definiendo las habilidades en las que está inserta su respectiva cultura haciendo honor a ella de modo superlativo..
Las 7 inteligencias que define Gardner son: 1) Inteligencia lingüístico - verbal; 2) Inteligencia lógico- matemática; 3) Inteligencia viso-espacial; 4) Inteligencia kinestésica; 5) inteligencia rítmico-musical; 6) Inteligencia interpersonal; 7) Inteligencia intrapersonal.
INTELIGENCIA Y CREATIVIDAD
La creatividad es indudablemente una habilidad apreciada en la mayoría de los trabajos. Pero en aquéllos ámbitos donde todo es reglas y costumbres, la creatividad es un factor opositor. Salvo esta cuestión la Inteligencia y el problem -solving han necesitado de la creatividad. ¿Qué es un esencia la creatividad? una serie de información o datos sobre algo que cambian el orden habitual y la transforman para su mejoramiento o su sorpresivo nuevo funcionamiento. Resolver problemas con creatividad es poder enfrentar una dificultad con un nuevo arreglo de la información que la haga percibir de manera diferente y, por ello, resuelva el problema. Los inventores y los creativos artistas siempre están a la búsqueda de algo diferente con lo cual tienen preparada la mente en contradecir las normas habituales con las que pretenden encarar una situación. A veces la situación se da por casualidad y los descubrimientos no eran especialmente buscados cuando ocurrieron, pero la mayoría de las veces un factor creativo está subyacente en la persona que finalmente descubre algo novedoso. Un creativo es alguien que está alerta al descubrimiento y que sabe utilizar mecanismos diferentes para acercarse a la creación.
La creatividad empieza con una búsqueda de una solución a un problema dado con el que el individuo creativo está profundamente comprometido. La búsqueda de una solución pone en actividad muchas habilidades cognitivas, incluyendo el análisis, el razonamiento, el recuerdo, la observación, el reconocimiento, la asociación, las analogías. La esencia de la creatividad radica en la complementariedad del trabajo entre los dos hemisferios del cerebro: el izquierdo con el razonamiento lógico y el derecho con las asociaciones libres, las analogías que crean nuevas perspectivas o marcos de referencia para un problema. Cuanto mayor sea la gama de alternativas consideradas, más probable es que surja una solución creativa a un problema nuevo y difícil. Las situaciones aparecen para crear nuevas alternativas de solución. Es por ello que ser creativo es ser perceptivo: hay que fomentar y ver la aparición de esas casualidades que definen una posibilidad de solución nueva y más eficaz. La percepción que se entrena con la observación es una de las armas de las actitudes creativas en el problem - solving.