Una actitud pedagógica principal es tener un ideario para ofrecer claro un servicio a través de una propuesta en determinado ámbito. El recurrir a cuestiones principistas es siempre un punto de referencia. La actitud humilde de verificar cada tanto si estamos cumpliendo con las propuestas que sustentamos y cómo lo estamos haciendo es determinante de la validez de un trayecto de enseñanza - aprendizaje. Aquí expongo nuestro ideario que, a su vez, propongo a cada padre de cada nuevo alumno, de cada nuevo curso y a cada alumno, aunque a veces no entienda el vocabulario. Para hablar con ellos de cada palabra habrá siempre un tiempo especial y más profundo para la elucidación en el futuro. Deseo compartir esto que constituye un marco con otros profesores o participantes de la actitud de transmitir el ajedrez como herramienta de superación individual y grupal.
- Que los niños, a través del aprendizaje del ajedrez sistemático y programado descubran sus habilidades intelectuales. - Que aprendan a aceptar que no todas las actividades de recreación y juego se satisfacen con el deporte de fuerza o actividad física, ni tampoco con los, muy frecuentemente alienantes, pasatiempos electrónicos. - Que participando de un deporte que no los limita para compartirlo con sus mayores, les permite una madurez de intercambios sociales de mayor envergadura. - Que el ajedrez, por su raigambre cultural e inserción en todo el mundo, les abra una visión más amplia de sus posibilidades. - Que sus potenciales obtengan un respaldo de la comunidad que los responsabilice de trasmitirlos a sus pares. - Que aprendan a transferir habilidades adquiridas en el juego a todos los dominios en que se encuadren sus progresos y motivaciones. - Que encuentren, en el método de estudio del juego, las enseñanzas de conductas que, a veces, faltan en el desarrollo curricular de las escuelas. - Que, por comprender su propio valor medible en el deporte, logren la valiosa autoconfianza que propicia el superar dificultades en todas sus actividades
- Que, con frecuencia adecuada, practiquen aprendizajes del juego, según su edad, para obtener una base de conocimientos que les permita ir descubriendo una trayectoria de progresiva e ilimitada dificultad en el modelo de aprendizaje. - Que enmarquen la operatoria del ajedrez en actitudes similares en otros vocabularios como el de las matemáticas o de la lengua, complementándola con la rica propuesta de juegos de valor en la solución de problemas. - Que el pensamiento lateral, la memoria visual, la deducción o el pensamiento analógico sean conductas habituales frente a la resolución de problemas. - Que aprendan a obtener serenidad en sus decisiones y respuestas más claras frente a cada situación particular en sus vidas. - Que los padres y maestros obtengan datos valiosos sobre sus respuestas psicológicas medibles a través del juego.
- Que estudien con técnicas de alto valor la teoría del juego y aprendan a transferir mecanismos intelectuales progresivamente complejos. - Que aprendan a investigar, con método, la teoría, la historia y la filosofía del ajedrez, apreciando un legado cultural que tiene varios siglos. - Que adopten toda la tecnología de uso de bases de datos y comunicación, e idiomas, que usa el ajedrez motivándolos para estudios superiores en un mundo intercultural. - Que dominen, después del juego, sus estados superiores de la mente, para su independización de lugares comunes e ideas impuestas. - Que se organicen y motiven grupalmente junto a otros niños y jóvenes participando frecuentemente de actividades y torneos en la provincia, el país y el mundo. (Cartel-Afiche presentado durante la EXPOTRELEW 97' en el Stand de la Escuelas Taller de Ajedrez "EL Peón Rey" Rawson / Trelew)